En la Junta de Gobierno Local, según recogía la prensa del pasado 30 de marzo de 2026, fue aprobado a petición de la Hermandad de los Afligidos el cambio de nombre de la calle Guadalete. Una pequeña calle situada en pleno centro urbano, entre la avenida de la Bajamar y Micaela Aramburu, dedicada a nuestro bonito e histórico río, estrechamente ligado a la fundación y origen de El Puerto de Santa María (FOT. 1).
No es este el único nombre que ha tenido esta calle que allá por el siglo XVIII era conocida popularmente como 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗲𝗷𝘂𝗲𝗹𝗮 𝗱𝗲 𝗟𝗮 𝗖𝗮𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱, al encontrarse frontera al hospital homónimo. Así consta un plano de 1757 (FOT. 2).
En la siguiente centuria, en concreto en 1840 pasó a denominarse 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗲𝗷𝘂𝗲𝗹𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗕𝗮ñ𝗼𝘀, en referencia a los baños flotantes que se establecieron frente a ella en la margen derecha del río de los que nos da noticia el historiador E. Pérez Fernández en su libro El vergel del Conde y el Parque Calderón… 2000 (FOT. 3).
Ya en el siglo XX, en 1930, según los datos que amablemente nos ha facilitado la archivera Ana Becerra, a propuesta del Instituto Colombino se acuerda rotularla con el nombre de 𝗥𝗲𝘆𝗲𝘀 𝗖𝗮𝘁ó𝗹𝗶𝗰𝗼𝘀 (C.M.P.19-9-1930). Y en 1951 cambia de nuevo a 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗲 𝗚𝘂𝗮𝗱𝗮𝗹𝗲𝘁𝗲 (Pleno 4-7-51), tal y como la hemos conocido hasta el presente.
En este punto es necesario señalar que el nomenclátor viario de los cascos históricos trasciende de la mera señalética. Forma parte de nuestro patrimonio, en concreto del patrimonio inmaterial, pues encierra referencias de indiscutible valor e interés históricas, geográficas o urbanísticas para la ciudad. Pero al no contar con valores monumentales o artísticos es un patrimonio muy vulnerable y se encuentra en constante peligro, ya que se puede modificar de manera arbitraria por modas, creencias, ideologías, sin que la sociedad sea consciente de la importancia de lo que se pierde con ello.
No es nuestra intención valorar aquí si la petición de la Hermandad de poner el nombre de su titular “Nuestro Padre Jesús de los Afligidos” a una calle es adecuada o no, posiblemente sí, pero no creemos que deba hacerse a costa de la calle Guadalete. Hubiera sido lo sensato atender dicha solicitud en una calle de nueva creación en alguno de los nuevos desarrollos urbanísticos.
Con este acuerdo municipal no solo nuestro querido río pierde su calle, sino que se abre un peligroso futuro para el callejero histórico portuense. Recordamos que tanto la Ley Andaluza de Patrimonio como la Ley Estatal de Patrimonio Inmaterial reconocen la toponimia como Bien Cultural y que es deber de la administración local velar por su salvaguardia. Desde aquí solicitamos al Ayuntamiento que, tal y como se está haciendo en otras ciudades, se cree una herramienta jurídica de protección de nuestro antiguo nomenclátor.-
R.G.R.






