Dedicamos esta segunda parte a las tres propuestas comerciales implantadas en el Campo de Guía.
La bodega San José (FOT. 1) fue acordelada el 3 de febrero de 1837, promovida por Antonio Ruiz Tagle y diseñada por Diego Filguera con dos cascos bodegueros simétricos, de cinco naves cada uno, con patio trabajadero en el centro, al que se accedía por portadas en piedra, aunque solo uno se construyó. Arcadas y pilares cuadrangulares de piedra arenisca sustentan las cubiertas a dos aguas. Una parte de la bodega vieja se adaptó para local de eventos en una cuidada intervención, pero recientemente se recuperó toda la bodega completa, una de las de mayor porte y belleza de El Puerto, para el uso de mediana superficie (FOT. 2).
La bodega Larios (FOT. 3), en la esquina Valdés con Aurora, en un cuerpo cerrado en sus fachadas originales, alberga en la actualidad un comercio de alimentación (FOT. 4) y un bazar con entradas desde el antiguo patio trabajadero que se ha integrado en la actuación como aparcamiento.
En el conjunto único que forman la bodega Gutiérrez Colosía y el mayorista SERODYS (FOT. 5), este último viene desarrollando la actividad de comercio mayorista (FOT. 6). Este cuerpo de dos cascos gemelos con sus almizcates, fue acordelado el 9 de febrero de 1837, siendo sus promotores Ramón García Gastón y Ángel Mª de Castrisiones, con autoría de Diego Filguera. El conjunto ocupa la totalidad de la manzana delimitada por Sextante, Valdés, Aurora y Bajamar
En general las tres operaciones se basan en criterios muy similares: masividad y presencia exterior conservada de forma íntegra, la espacialidad interior puede apreciarse con algo de limitación en el caso de san José por el abuso de almacenamiento en altura. Este aspecto, posible desde un punto de vista normativo, no parece correcto desde la perspectiva de una guía de buenas prácticas, como es la presente. No siendo útil dicha altura para el usuario, el almacenamiento podría resolverse en otros espacios en nivel bajo, lo que ayudaría a apreciar la inmensa espacialidad de los tres casos.
Por último, en el caso de la bodega ocupada por Serodys llama la atención, negativamente, el color que se ha usado para remarcar impostas y pilastras de fachada (FOT. 7) y los letreros colocados en las fachadas (FOT. 8). Ambas actuaciones contrarias a la normativa del PEPRICHYE fueron denunciadas en julio de 2024 por BETILO sin que el Ayuntamiento haya aún intervenido.
Manuel J. Basallote Neto, Arquitecto










