La capilla de Jesús de los Milagros (I). – Origen

Construida en 1764 en la calle de su nombre esquina a Luna, la derribaron en 1953 (FOT, 1 y 2), después de permanecer desde mediados del XIX desacralizada y abandonada, en sus últimos años utilizado su suelo como almacén del frontero bar La Mezquita.

EL CUADRO DEL CARRO. – Acerca del origen de la capilla, el historiador Anselmo Ruiz de Cortázar escribió en 1764 que durante la epidemia de peste bubónica que asoló la ciudad entre junio de 1680 y agosto de 1681, de uno de los carros que transportaban las ropas y enseres domésticos de los infectados para ser quemadas (más de mil carretadas fueron pasto de las llamas), a su paso por la calle Luna cayó al suelo un cuadro con la imagen de Jesús Nazareno. Un vecino que pasó por allí lo recogió y lo hizo colgar en la pared de enfrente, embutido en una hornacina.

Pronto la imagen del Nazareno fue venerada por muchos portuenses y adquirió fama de milagrosa, llenándose la pared de exvotos y faroles que la alumbraban. Lo contó Ruiz de Cortázar:

Aplicose la devoción a esta Imagen preservada del fuego y, formándole en la pared un tabernáculo, fue venerada del Puerto y poniéndole muchos faroles le daban vulgarmente el nombre de Jesús de los Faroles. Por su intersección conseguían los marineros serenidad en sus tormentas, los enfermos salud y alivio todos los necesitados. Aquí ofrecían sus exvotos, que colgaban de la pared.

El cuadro se conserva hoy en la Capilla del Sagrario de la Basílica Menor Ntra. Sra. de los Milagros, con un marco repujado de plata colonial americana (FOT. 3). El historiador del Arte Francisco González Luque atribuye el lienzo a la escuela sevillana de la primera mitad del siglo XVII (Rev. de Hist. de El Puerto 17, 1996, p. 78).

LA TRIBUNA DE 1720.- Pasaron 40 años. En 1719, dos devotos de la imagen, Miguel González y Pedro Vicentelo, que a su cargo tenían su asistencia y aseo, solicitaron los permisos precisos para levantar en el lugar del cuadro una pequeña capilla o tribuna

donde se pueda celebrar el Santo Sacrificio de la Misa y no se oculte su Divina presencia de los fieles de este pueblo que así de noche como de día acuden a solicitar el remedio de sus necesidades, habían discurrido se le podía labrar una tribuna que ocupase el claro de dicha calle sobre unos arcos elevados que no embarazasen al Público en el tráfico de carretas y coches, estribando sobre dos muestras que solo cogen una vara [83 cm] de sitio cada una arrimado a la pared, decían los solicitantes.

Otorgadas las licencias y “con la limosna diaria del común devoto celo” -dice la lápida fundacional-, en 1720 se edificó una pequeña tribuna elevada sobre arcos en una accesoria de la casa de Luna -propia de doña Isabel Pérez- en cuya pared estaba la imagen venerada, desde entonces bajo la advocación de Jesús de los Milagros. Probablemente su aspecto fuera semejante, por ejemplo, a la tribuna que existe en la jerezana calle Bizcocheros (FOT. 4).

En la tribuna se colocó la lápida fundacional, de mármol cuadrangular (76 x 76 cm, 6 cm de espesor) que reza (FOT. 5):

CON LA LIMOSNA / DIARIA / DEL COMUN DEVOTO / CELO / SE HA LABRADO ESTA / CAPILLA / A JESUS DE LOS MILAGROS /AÑO DE 1720.

Enrique Pérez Fernández

1. Capilla de Jesús de los Milagros hasta 1953 y vivienda existente en la actualidad
2. Situación de la capilla de Jesús de los Milagros sobre Google Earth
3. Óleo sobre lienzo (76 x 76 cm) de Jesús Nazareno, posterior de Jesús de los Milagros, conservado en la Capilla del Sagrario de la Basílica Menor de Ntra. Sra. de los Milagros. Foto, Centro Municipal del Patrimonio Histórico
4. Capilla-tribuna en la calle Bizcocheros de Jerez. Foto, Honorio Aguilar
5. Cara de la lápida que se grabó para la capilla-tribuna de 1720 que se exhibe en la iglesia del “Hospitalito”. Foto R.G.R.

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