La casa-palacio de León Vizarrón

En la rinconada de la actual calle Puerto Escondido, anteriormente conocida como callejuela de Don Bernardino, se levanta otra de las grandes casas que pertenecieron a la familia Vizarrón (FOT. 1 y 2). Fue construida por León Vizarrón Araníbar, caballero de la Orden de Alcántara quien estableció en ella su vivienda y la base de operaciones de su actividad comercial.

Oriundo de la localidad de Ituren (Navarra), León Vizarrón llegó a El Puerto en 1674. Al igual que su hermano Juan, propietario del conocido “Palacio de las Cadenas”, lo hizo de la mano de su tío, el capitán Araníbar Alberro, fundador de esta extensa e influyente familia de comerciantes y armadores, dedicándose al igual que los anteriores al comercio con América.

La casa con sus tres alturas, más entreplanta para las oficinas, responde a la tipología de la arquitectura civil portuense de fines del siglo XVII e inicios del XVIII, lo que se viene denominando como casas de “cargadores a indias “, erigidas a partir del desarrollo del comercio colonial americano (FOT. 3).  

La portada,“de alto puntal”, en palabras de H. Sancho, está realizada en piedra arenisca de la Sierra de San Cristóbal, con decoración almohadillada (FOT. 4), y muestra características similares a otras portadas del momento como la cercana Casa del Regidor en la Ribera del Río.

Coronando el dintel, resiste el paso del tiempo un maltrecho escudo cuartelado, rematado por un yelmo con penacho (FOT. 5). Aunque la erosión ha hecho mella en la piedra, su diseño —hermano del que luce el palacio Vizarrón en la plaza del Polvorista— permite identificar algunos de sus elementos (FOT. 6). En el cuartel superior izquierdo, una encina con un jabalí atravesado al pie del tronco y una sirena con peine en una mano y un espejo en la otra nos remiten a la rama paterna: Vizarrón Alzueta. Y en el superior derecho acuartelados dos lobos rampantes y sendos castillos almenados, señalan la pertenencia a la casa de los Alberro por vía materna.

El estado de deterioro del resto imposibilita la lectura de los cuarteles inferiores en los que debió figurar el blasón de los Araníbar, una encina arrancada flanqueada de dos flores de lis, como aparece en el palacio Araníbar de la plaza del Castillo.

León Vizarrón falleció sin descendencia, dejando tras de sí un importante patrimonio amasado gracias a su éxito en el comercio. Según parece estos recursos los invirtió en la adquisición de inmuebles y en la creación de una fundación para la parroquia de Ituren, su localidad natal, donde hoy descansan sus restos.

En la actualidad todo el inmueble está destinado a uso residencial y en la planta baja aún perdura, aunque con alteraciones, la estructura de lo que fue el amplio patio central (FOT. 7), espacio que alberga un establecimiento de restauración. –

R.G.R.

1. Palacio de León Vizarrón. Vista actual
2. Situación del palacio de León Vizarrón. Google Earth
3. Detalle de vista aérea 1928. Mittelholzer, Walter. El Puerto de Santa Maria aus 300m Höhe. Restaurada y coloreada con IA. La flecha señala el palacio de León Vizarrón
4. Palacio de León Vizarrón. Portada
5. Palacio de León Vizarrón. Detalle de escudo heráldico sobre el dintel de la puerta
6. Comparación de piedras blasonadas de los palacios de Puerto Escondido y de las Cadenas
7. Patio del palacio de León Vizarrón. Vista actual. Foto RGR

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