La Virgen del Rosario en un retablo de culto callejero en El Puerto de Sta. María (II)

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LA ADVOCACION MARIANA. – Tras la restauración, María se nos muestra simplemente como protectora de la orden de los dominicos, erguida y coronada, dentro de una mandorla luminosa y apoyada en la media luna con las puntas hacia arriba. Viste túnica rojiza y manto verdoso oscuro terciado y porta al Niño Jesús sobre su brazo izquierdo (FOT. 1).

La actitud de María en el cuadro actual, con una cruz en su mano derecha e inclinando su cabeza hacia un dominico, parecía relacionarse más con la bendición a éste. También podría ser el ofrecimiento de dicha insignia cristiana para protegerlo o guiarlo en su meta espiritual, evangelizadora o docente, a modo de simplificación de la cruz que une las cuentas del rosario que la Virgen le entregó a santo Domingo para que difundiera su rezo, según nuestra primera impresión. Siendo así, la representación de una Virgen con Niño si no lo ostenta o lo entrega a un fraile o santo no tiene por qué ser advocada del Rosario. En cuanto al Niño Jesús, ahora desnudo, sostiene en su mano izquierda un orbe mientras dirige el índice de su diestra al dominico, sin participar en la entrega de un rosario inexistente.

EL DOMINICO REPRESENTADO. – Por otra parte, se pensaba que el personaje de la izquierda era santo Domingo de Guzmán (FOT. 2). Aparece a menor escala y en un plano inferior a la derecha de la Virgen, en actitud reverencial, representado joven e imberbe y vestido con la indumentaria dominica. En cambio, no se acompaña de sus símbolos más frecuentes relativos a aspectos o sucesos de su vida, como son un báculo con guion y emblema de la orden de Predicadores, rosario, perro con antorcha, libro, azucenas, estrella en su frente, etc.

Sí sostiene en su mano izquierda un edificio que se interpreta como la maqueta de una iglesia, asociada claramente a la fundación de la orden dominica. Y con su diestra blande una espada flamígera, atributo que entendimos como símbolo del fuego, la predicación, el poder espiritual en lucha contra la oscuridad y victoria sobre el mal y las herejías, posiblemente en alusión al hecho de combatir la de los cátaros. Sin embargo, no puede ser el fundador de esta orden porque no se representa con ninguno de esos atributos específicos y habituales mencionados.

¿De quién se trata entonces? El protagonista viste túnica y esclavina blancas y capa negra que atestigua ser un fraile dominico. La maqueta de iglesia sostenida por su mano izquierda se asocia a fundadores o donantes de alguna institución religiosa o a quienes con sus obras o su vida fueron defensores o valedores de la Iglesia. El bonete que remata su cabeza es propio de los doctores de ésta o de profesores universitarios. En cuanto a la espada que empuña y eleva con su diestra (flamígera desde la restauración del cuadro), podía relacionarse con la defensa de la fe y lucha contra herejías, pensamos en un principio.

Tampoco tendría por qué ser un santo de la orden de predicadores sino un miembro de ésta de cierto prestigio o trascendencia como para ser representado en su relación con El Puerto de Santa María a mediados del siglo XVII. Recordemos que los dominicos tomaron posesión de la ermita del Rosario de esta ciudad, regida por la cofradía de los Negritos, en 1659.

Después de concluir que no es santo Domingo quien está representado en esta pintura e investigar en los orígenes de la institución del convento, seleccionamos entre los miembros importantes de aquella época presentes en El Puerto y vinculados con esta fundación al dominico Fr. Baltasar de Santa Cruz. https://historia-hispanica.rah.es/biografias/41262-baltasar-de-santa-cruz

Se trata de uno de los pioneros docentes en este convento (aquí se impartieron clases de Teología y Moral) antes de llegar a ser catedrático de Teología en la universidad de Manila y prior de aquella institución en Filipinas. También fue historiador, escritor, cronista, traductor y comisario del Santo Oficio. Tal vez tenga más sentido relacionar con este miembro de la orden de santo Domingo el birrete doctoral por su condición de catedrático y la espada en cuanto que se convirtió en miembro destacado del tribunal eclesiástico encargado de perseguir la herejía, castigar delitos contra la fe y defender la ortodoxia católica. Es una hipótesis que planteamos. –

Francisco González Luque

1. Detalle de la imagen de la Virgen después de la “restauración” del cuadro. FGL
2. Detalle del Dominico después de la “restauración”. FGL

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