La Virgen del Rosario en un retablo de culto callejero en El Puerto de Sta. María (I)

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Esta capilla u hornacina (FOT. 1) a modo de retablo callejero ha sido asociada a la antigua ermita de la Santa Misericordia que se alzó en la confluencia de las calles Federico Rubio y Pagador y donde tuvo su primitiva sede la hermandad del Rosario del Carmen. Y también se relaciona con la capilla y cofradía de los Negritos o Rosario del convento de Santo Domingo.

Es más que probable que este retablito con estructura decorativa pictórica cumpliera desde el siglo XVIII la función de sacralizar ese espacio urbano y a su altura se detuvieran y rezaran o cantasen una Salve los hermanos y devotos en el transcurso de los rosarios públicos que procesionaban en la ciudad (hasta trece en El Puerto a lo largo de dicha centuria, según Hipólito Sancho).

LA HORNACINA (FOT. 2). – Se trata de una manifestación artística sencilla y modesta tanto en la composición del marco como en la faceta pictórica que protege como si de un sencillo altar se tratara.

La estructura de piedra pintada a modo de hornacina o retablito de asunto mariano aparece adosada y rehundida en el muro a modo de hueco adintelado con doble marco rectangular resaltado. Presenta cuerpo y calle únicos, cornisa superior sobresaliente y repisa inferior moldurada entre ménsulas con labores vegetales estilizadas que rompen con la sobriedad del conjunto.

Este nicho contenía en su interior una pintura encuadrada en un marco de madera y cristal protector para evitar su deterioro y preservar su conservación. A pesar de ello, hace más de dos décadas el cuadro se retiró y trasladó al interior de la vivienda para ser restaurado. Los elementos arquitectónicos que lo circundaban se repararon y pintaron hasta que en 2015 se colocó en la hornacina vacía una reproducción fotográfica del mismo.

ANÁLISIS DEL CUADRO RESTAURADO (FOT. 3). A la hora de profundizar en los aspectos iconográficos y estilísticos de la pintura nos hemos enfrentado a varios problemas. En primer lugar, debíamos hacer una revisión de los escasos datos que habían llegado a nosotros del mismo, sobre todo a partir de haber sido sustituido el original de su ubicación primitiva por una fotografía del restaurado una vez colocado en dicha hornacina. Desde aquí quiero agradecer sinceramente la amabilidad de los propietarios de la pintura por permitirme observarla, medirla y fotografiarla.

Apreciamos el lienzo original a través de fotografías, la más conocida de las cuales fue la publicada en la Guía histórico-artística de El Puerto de Sta. María en 1983 por García Pazos y Lozano Cid, cuando el cuadro ya estaba muy deteriorado y no se distinguían bien los atributos que portaban los personajes representados (FOT. 4). Pero el contacto directo con la obra intervenida me hizo reflexionar acerca de su iconografía en el sentido de que ni parecía la representación de una Virgen del Rosario ni el dominico junto a ella podía ser santo Domingo de Guzmán. Había algunas singularidades que se desviaban de la representación tradicional del asunto mariano.

El conocimiento del estado del cuadro restaurado ha dado lugar a una reinterpretación iconográfica de esta representación mariana hasta el punto de plantear serias dudas acerca de la identidad de los personajes que figuran en la pintura (FOT. 5). Basándonos en una más atenta observación de los atributos o símbolos presentes en el lienzo pensamos descartar la asociación de la Virgen del Rosario con santo Domingo de Guzmán. –

Francisco González Luque

1. Hornacina en la confluencia de calles Federico Rubio y Pagador. Octubre 2025. FGL.
2. Hornacina vacía. Año 2014. FGL
3. Hornacina con fotografía del cuadro restaurado. Octubre 2025. FGL
4. Hornacina. Año 1982. “Guía histórico-artística de El Puerto de Sta. María”. García Pazos y Lozano Cid. 1983
5. El cuadro actual, tras la “restauración” de 2004. FGL

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