La peña establece su sede en la calle Diego Niño, esquina con Caldevilla, en 1980; nueve años después de su fundación. Un mosaico de azulejos lo atestigua (FOT 1.). El local, como ya se ha descrito en Betilo, fue construido en 1865 para uso bodeguero; un uso que ha ido cambiando con el paso del tiempo.
Pepe Carrasco, vocal de la Junta Directiva, trabajó directamente en la transformación del local para adaptarlo a las necesidades de la peña. Anteriormente fue una carbonería, regentada por una mujer, Antonia. “Los burros con el carbón subían por Caldevilla desde el puente de San Alejandro”. Y antes que carbonería fue almacén de trigo. Y antes, caballeriza de una casa-palacio de la calle Larga, cuenta Carrasco. Además de otros usos y referencias que se han comentado en nuestras redes sociales. Estamos por tanto ante un buen ejemplo de evolución de los espacios bodegueros, sin pérdida de su bella fisonomía externa, ni de su armonía interior que en este caso enmarca a la perfección la actividad flamenca.
El rediseño del local como peña flamenca fue obra del arquitecto Javier Ollero, que incluyó la reproducción en relieve de la fuente de las Galeras (FOT. 2), detrás del escenario, y el entresuelo para los camerinos de los artistas. Juan Lara, padrino de la peña, donó varios dibujos sobre estampas taurinas y uno sobre flamenco con el que se anunció el I Concurso de Cante Flamenco’ Ciudad de El Puerto’, en los noventa.
En la actualidad se organizan en torno a 35 espectáculos al año. Pero además la peña desarrolla un trabajo de difusión del flamenco admirable, colaborando con la Oferta Educativa Municipal, dando a conocer el flamenco a más de 400 alumnos de 15 institutos y varios colegios concertados. Todo esta actividad tiene sus reconocimientos: la Tertulia Flamenca Tomás El Nitri es Premio Nacional de Peñas Flamencas otorgado por la Catedra de Flamencología de Jerez (1997), tiene el Diploma de Patrimonio Histórico de El Puerto (2021) y la Medalla de Oro de la Ciudad (2023) por sus cincuenta años de trayectoria. Amén del apoyo de los socios y aficionados que espectáculo tras espectáculo llenan la sede. -
Joaquín Moreno Marchal




