Nos detenemos en esta segunda parte en las cinco baterías que se edificaron a principios del Setecientos en la costa portuense (FOT. 1) a las que hay que sumar el propio fuerte de Santa Catalina, del que ya hemos dado cumplida cuenta de su historia y valores patrimoniales y sobre el que seguimos a la espera de que se acometan las prometidas obras de restauración por parte de la Jefatura de Costas.
Partiendo de la desembocadura del Guadalete en dirección a Rota en primer lugar, defendiendo la boca del río, se situaba la BATERÍA DE LA LAJA conocida también como Castillo de la Pólvora. Su planta de forma trapezoidal, aparece detallada en los planos de Cornillon (FOT. 1 y 2 arriba) y Beaurain. Parece que sufrió graves destrozos tras el terremoto de 1755. Conocida popularmente como ‘el castillito’ aún se conserva el edificio abovedado de lo que debió ser el polvorín (FOT. 2 abajo).
A continuación, tras pasar el fuerte de Santa Catalina (FOT. 1) y muy cercana al mismo, al que servía de apoyo, se ubicaba la BATERÍA DE LA CIUDAD (FOT, 1 y 3 izquierda) que Cornillon denomina Nuestra Sra. de los Milagros. De la misma quedan restos de la plataforma, sobre la que se ha construido en los años sesenta un torreón sin ningún valor histórico y que en nada responde a lo que fue el edificio original.
La siguiente fortificación es la BATERÍA DE LA ARENILLA (FOT 1 y 3 derecha),nombre derivado de las arenas que la cubrían y sobre la que Ignacio Sala propuso su remplazo por una batería circular mas próxima a la línea de costa para así evitar la acción de las arenas que inutilizaban la artillería, proyecto que no llego a realizarse (FOT. 4). Cornillon la denomina Mosalica, posiblemente en referencia al pinar de Mochicle. Recientemente ha sido objeto de trabajos de restauración y recuperación por la Demarcación de Costas (FOT. 5).
Ningún resto queda de las dos siguientes. La BATERÍA BERMEJA (FOT. 1 y 6 izqu.) debió estar emplazada en la prominencia que hay entre el Ancla y Fuentebravía y la BATERIA DEL PALMAR (FOT. 1 y 6 derecha) en la playa del Almirante. Cornillon la llama Gueso, derivación según Ruiz, López y Pérez (Rev. de Hist. de El Puerto, 1989) del Palmar de Cueto. Sobre ella escribe Lapierre que a mediados del siglo XVIII se podía abandonar al ser innecesaria.
La línea defensiva costera se completaba con las baterías de La Puntilla, cerca del Salado, y La Gallina, ambas en el término municipal de Rota.
Así las describía Ruiz de Cortázar en su célebre libro escrito en 1764 (1997, p. 411-12):
“…la población está defendida por baterías y castillos construidos en su costa... Donde forma este río su peligrosa barra menos de una milla distante de la población se construyó de mampostería el Fuerte de la Laja, que tiene montado cuatro cañones…;. Por donde se acercaba más a Cádiz se construyó un castillo que nombran de Santa Catalina, que domina mucha parte de la bahía nombrada de Cádiz, en que se hallan montados 19 cañones. Después de esta misma costa, sigue el Fuerte de la Ciudad con cuatro cañones, y cerca del Salado está el Fuerte de la Puntilla con dos cañones; aunque en medio de estos fuertes hay construidos el de la Moraleja [Arenilla], Bermeja y del Palmar, al presente están sin uso por haberse retirado los cañones”. -
R.G.R.








