Nació en Grazalema, pero a los pocos meses de su nacimiento sus padres se trasladaron a El Puerto, por lo que siempre afirmaría sentirse portuense (FOT. 1). Realizó sus estudios en el Colegio San Luis Gonzaga y siguiendo los pasos de su padre en 1884 ingresó en la Escuela Normal de Maestros de Cádiz, obteniendo el título de maestro tres años después (FOT. 2).
Colaborador desde muy joven del Diario de Cádiz, fundó en 1889 la Revista Portuense (FOT.3), periódico político y literario que continuó editándose hasta comienzos de la Guerra Civil. Dirigió la publicación “La Dinastía” y apoyó firmemente a Isaac Peral, quien, tras resolver los principales desafíos de la navegación submarina y botar su submarino sufrió una campaña de desprestigio que llevó a que su invento fuera rechazado.
En 1891 decidió dejar El Puerto—donde sólo volvería para contraer matrimonio con la portuense Carmen Lobo el 1895, con la que tuvo tres hijos— y marchar a Madrid, donde vivió, salvo breves períodos, hasta su muerte.
Llegado a Madrid encontró abiertas las puertas de varios periódicos en pleno apogeo, lo que le permitió desarrollar una brillante y ascendente carrera periodística hasta ser considerado uno de los grandes profesionales de su tiempo. Tiene en su poder el primer Premio Mariano de Cavia, otorgado por ABC, y en 1930 su nombre incluso llegó a proponerse para ocupar el sillón F de la Real Academia Española, aunque finalmente no fue elegido. Fue, además, uno de los principales impulsores del concepto de ‘hispanidad’, movido por su firme deseo de fortalecer los vínculos culturales entre España e Hispanoamérica. https://historia-hispanica.rah.es/biografias/35311-dionisio-perez-guiterrez
Fue dos veces diputado a Cortes por el distrito de El Puerto de Santa María, representando al Partido Liberal. Como político mostró siempre su apoyo a nuestra ciudad. Según escribe Cebrián González obtuvo subvenciones durante la crisis económica en un momento en que la falta de dragado del Guadalete amenazaba gravemente el modo de vida de la población. Fue también un destacado mecenas de la Academia Santa Cecilia, para la que consiguió recursos destinados al mantenimiento de la enseñanza. Además, suya fue la idea de donar al Museo del Prado seis cuadros procedentes de la Academia, todos ellos galardonados con segundos Premios Nacionales de Pintura, los cuales fueron devueltos. En reconocimiento a su labor y compromiso, en 1913 fue nombrado Hijo Adoptivo de El Puerto. https://elpuertodesantamaria.es/tu-ayuntamiento/historia/hijos-predilectos-y-adoptivos-de-el-puerto-de-santa-maria
A lo largo de su extensa trayectoria periodística publicó un gran número de artículos y columnas con o sin firma y en ocasiones con pseudónimos. De sus obras literarias destaca “La Juncalera” (1902) (FOT. 4). Novela costumbrista ambientada en El Puerto en la que describe numerosos rincones y paisajes de la ciudad y refleja la sociedad portuense de la época.
Como gastrónomo y bajo el seudónimo de Post-Thebussem, publicó artículos y libros como “Guía del buen comer español” (1929) (FOT. 5). Esta faceta le valió ser nombrado presidente honorario de la Asociación Profesional de Cocineros de Cataluña.
Alejado de la vida pública, escribió una obra dedicada a Isaac Peral, a quien ya había defendido en su juventud, “ Isaac Peral: la tragedia del submarino Peral”(FOT. 6), publicada en 1935, el mismo año de su repentina muerte en Madrid.
Hoy en día, una calle del Barrio Alto lleva su nombre, recordando el amor y la dedicación que siempre mostró por El Puerto (FOT. 7). –
Pilar Sánchez Toscano










