Ubicada en el número 5 de la calle Virgen de los Milagros, junto a la conocida como “casa Winthuyssen” (FOT. 1 y 2), fue la residencia familiar de Thomas Patricio Ryan. De ascendencia irlandesa, nació en Cádiz en 1733, según consta en la documentación existente en el Archivo Histórico Municipal (Exposición “La nobleza extranjera en El Puerto”). Era hijo de Tomás Ryan y María Harrold, ambos naturales del reino de Irlanda.
Al igual que su padre, quien mantenía una importante actividad comercial con las colonias españolas en América, continuo con la tradición familiar como comerciante. En la segunda mitad del siglo XVIII, tras contraer matrimonio con la también irlandesa, Margarita Terry Macnamara, fijó su residencia en El Puerto de Santa María. Su relevancia social quedó refrendada en 1783, año en que recibió el certificado oficial de nobleza en España.
Su casa-palacio que lindaba en origen por la parte trasera con un callejón del convento del Espíritu Santo, es un ejemplo emblemático de la arquitectura domestica barroca local.
Destaca por su sobria monumentalidad. Su fachada se estructura en dos plantas y cinco ejes. En la planta baja, construida en su totalidad en cantería vista, material que simbolizaba tanto solidez como prestigio, se abre la portada principal (FOT. 3). De hueco adintelado, luce baquetones quebrados y ondulados junto a pilastras laterales de fuste rehundido, elementos recurrentes en la arquitectura señorial de la ciudad. A ambos lados de la portada aparecen dos altos cierros idénticos flanqueados por pilastras toscanas.
La planta noble mantiene el mismo ritmo compositivo con un balcón central triple flanqueado por dos cierros laterales entre pilastras (FOT. 4). El balcón central con arco rebajado también se decora con molduras onduladas sobre pequeñas ménsulas realizadas en piedra (FOT.5). Todos los huecos de la segunda planta están protegidos por guardapolvos, destacando el corrido en el eje central.
El edificio culmina en un antepecho con pedestales de muretes mixtilíneos rematados en jarrones (FOT. 4). En su interior, tras un amplio zaguán, se despliega un patio de planta cuadrada definido por el historiador H. Sancho como un «bello patio claustral» (“Notas sobre los edificios…”, Rev. de Hist. de El Puerto 11, 1993,130), caracterizado por sus arquerías que apoyan sobre columnas de mármol blanco (FOT. 6). Cuenta asimismo con un gran jardín trasero (FOT. 7).
Sobre la puerta un escudo de armas labrado en mármol sintetiza el linaje familiar: las tres cabezas de grifo de los Ryan de Danganmore, junto a los rayos floreados y estrellas de los Harrold (FOT. 8). Bajo ellos, la divisa familiar proclama el código de honor de sus propietarios: «MORTEM PATI QUAM MACULAM MALLEM» ("Preferiría sufrir la muerte antes que la deshonra").
La casa permaneció en manos la familia Ryan hasta 1844, pasando en las siguientes décadas por distintos propietarios. En 1972 fue adquirida por Tomas Terry Merello quien encargo su rehabilitación y restauración al arquitecto Rafael Manzano Martos. –
R.G.R.










